Alfredo Freites
alfredofreitesc@gmail.com

Hay que admitir que Reinaldo Pared Pérez sabe coger bien la señal del manager. Danilo Medina es tenido como mudo ante la opinión pública. Como nunca habla de nada tiene que comunicarse por gestos. En su alocución ante Asamblea Nacional no asumió postura sobre la Ley de Partidos, y fue el presidente del Senado, quien al tocar el tema desbarró al pasar por alto la Constitución vigente.

En el ámbito del Congreso que debe elaborar la Ley de Partidos, Pared Pérez al parecer tuvo lapsus, porque la Constitución actual fue aprobada bajo su dirección. Es imposible que ignore el contenido de nuestra ley fundamental que establece como un derecho ciudadano la asociación política, social y económica.

Los partidos son asociaciones que operan con sus propios estatutos y ejercen la democracia interna. Ninguna ley puede alterar esos derechos. En marzo de 2005, es decir, hace doce años, la Suprema Corte de Justicia en función de corte constitucional sentenció que las primarias simultáneas con padrón abierto eran inconstitucionales.

Se creía que estaban lapidados esos intentos de dejar los partidos a merced del dinero del Poder Ejecutivo o del narcotráfico. Las primarias abiertas lo único que produce es beneficio para los asaltantes de la voluntad popular en los colectivos. Cuando se abren las puertas y ventanas de las entidades, los poderosos comen con su dama.

Esta decisión de la Suprema, de hace doce años repito, como otras sentencias, fueron insertadas en la Constitución vigente con la categoría de invariables. De manera que volver sobre el tema es nadar en la ilegalidad o alterar el proceso jurídico nacional pasando por encima de temas irrevocables.

Esto debía saberlo el presidente del Senado, un letrado de altos vuelos que no debe dejarse marear por olas momentáneas. Al asistir ante la Asamblea Nacional debió tomarse su pastilla de Dramamine y hubiera eludido el drama que desató.

Las redes sociales estallaron en reprobaciones cuando Reinaldo se expresó con desdén. Este veterano dirigente político al parecer se apresuró al hacer juicios que descartan la alta valoración que tienen los ciudadanos sobre nuestra Constitución.

Es imposible creer que el presidente del Senado quiera vivir al margen de la ley. Rechazar la decisión de inconstitucionalidad de las primarias simultáneas y abiertas es alterar el orden legal del país. Danilo sabe bien el fondo del tema, por eso elude el tema. Solo queda respetar la Constitución de 2010.

Compartir